En el bicentenario de Chile, creemos importante saldar una deuda pendiente que existe con nuestros Pueblos Originarios. Es necesario velar por el reconocimiento de las instituciones tradicionales, como son sus autoridades; y potenciar las economías locales, las tradicionales y la vida rural.
Es trascendental entender que el progreso, el desarrollo y el bienestar deben llegar a todas las familias chilenas y, por lo tanto, ese debe ser el gran objetivo del mejoramiento de las condiciones de vida de los pueblos originarios con respeto a su cultura, a sus tradiciones y religión.
Queremos un país más descentralizado, donde más decisiones se tomen en la comuna y en la región, con más negociación colectiva y consultas ciudadanas que permitan dar visibilidad a las necesidades de la población local.
Promoviendo políticas públicas que posibiliten el acceso equitativo a internet. Garantizando y resguardando el acceso, calidad del servicio y neutralidad de los proveedores, disminuyendo de esta forma la brecha digital.
Establecer políticas públicas que permitan la conservación de nuestro patrimonio histórico, principalmente el relacionado con los barrios tradicionales.